
La responsabilidad de los profesionales, que se hacen baristas en Colombia, va más allá de ser buenos operarios preparadores de espressos, capucchinos o diseñadores de arte latte y así lo han comprendido, quienes reciben la capacitación de baristas y arte latte, ya que la expectativa en el exterior con respecto a los colombianos, va de la mano del posicionamiento de la marca Juan Valdez y del reconocimiento indiscutido y cada vez más reconocido de la calidad del café colombiano.
En el pasado curso, ofrecido en Agosto 31 y comienzos de Octubre, se dieron aportes por parte de los participantes en este sentido y debido a esto se interesaron en participar en los siguientes talleres, de Catación y Tostión de café. Igualmente se ofreció un nuevo módulo por parte de Ismael Vanegas, sobre la preparación tradicional en diferentes tipos de cafeteras, sobre el papel significativo e indiscutible de la calidad del agua, el conocimiento de las máquinas y equipos del barista. Dentro del foro realizado al final de este último curso, se hizo énfasis en la necesidad de convertirse en investigadores permanentes, en catadores de café, en tostadores y en dejar de lado la idea de que el barista es solamente un “preparador de espressos”.
Si se quiere trascender y competir a nivel mundial en los campeonatos de la especialidad, es necesario formar profesionales completos, disciplinados y convencidos de que solo la práctica constante de la catación, nos podrá otorgar más temprano que tarde un buen lugar en el mundo de los cafés de especialidad.

En este último curso – taller participaron:
David Reyes Manrique, DiegoAlfaro, Edwin Moncayo, Erika Sofía Aranguren, Gabriel Bolaños, Ggeoffrey Monroy, Gilles Coolen, Giovanni Mateus, Margarita Gómez y Mark Lowis Ortíz, algunos de ellos aparecen arriba en la foto.






